La oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos expresó este martes profunda preocupación por el uso frecuente de fuerza excesiva por parte de la policía fronteriza de Estados Unidos en el límite con México.
Urgió a las autoridades estadounidenses que garanticen el cumplimiento de los estándares internacionales en los controles fronterizos.
Su portavoz, Rupert Colville, mencionó varios incidentes de migrantes que habrían sido asesinados a tiros o golpes por esos efectivos estadounidenses en 2010 y 2011.
