Más de la mitad de esa población vive en ciudades y es necesario impulsar medidas para poder atender la creciente demanda de comida, agua, energía y trabajo. Más de 1.300 millones de personas están desempleadas o tienen trabajos precarios.
"Con políticas inteligentes y las inversiones adecuadas, los países pueden proteger su medio ambiente, estimular sus economías, generar trabajos decentes y fomentar el progreso social", aseveró Ban.
También remarcó que Río 20 es una gran oportunidad para que los países acuerden que el Producto Interno Bruto no puede ser el único medidor del crecimiento y la riqueza, y que es necesario que el desarrollo social y medioambiental se incluya en esa valoración
