"Actualmente, toda la población civil al interior de Siria es presa del miedo y la desesperación. Las razones para esos temores se basan en el número de personas muertas, la intensidad de la violencia y la escala de destrucción. La desesperación reside en que no ven una salida a ese horrendo ciclo", subrayó Ging.
Indicó que 3 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria, de las cuales 2 millones y medio dependen exclusivamente de la asistencia humanitaria.
Por su parte, la agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, también anunció que ampliará sus operaciones para atender a los desplazados internos, para lo cual se requieren casi 42 millones de dólares.
