Cuando su madre llegó a casa, sobre las cinco de la tarde, Sofíalallevóalsalóny la obligó a sentarse en un sillón.
—?Mama, no te parece extra?o vivir? —empezó.
La madre se quedó tan aturdida que no supo qué contestar. Sofía solía estar haciendo los deberes cuando ella volvía del trabajo.
—Bueno —dijo—. A veces sí.
—?A veces? Lo que quiero decir es si no te parece extra?o que exista un mundo.
—Pero, Sofía, no debes hablar así.
—?Porqué no? ?Entonces, acaso te parece el mundo algo completamente normal?
—Pues claro que lo es. Por regla general, al menos.
Sofía entendió que el filósofo tenía razón. Para los adultos, el mundo era algo asentado. Se habían metido de una vez por todas en el sue?o cotidiano de la Bella Durmiente.
—?Bah! Simplemente estás tan habituada al mundo que te ha dejado de asombrar
—dijo.
—?Qué dices?
—Digo que estás demasiado habituada al mundo. Completamente atrofiada,
vamos.
—Sofía, no te permito que me hables así.
—Entonces,lodirédeotramanera.Tehasacomodadobiendentrodelapieldeese conejo que acaba de ser sacado del negro sombrero de copa del universO. Y ahora pondrás las patatas a cocer, y luego leerás el periódico, y después de media hora de siesta verás el telediario.
El rostro de la madre adquirió un aire de preocupación. Como estaba previsto, se fue a la cocina a poner las patatas a hervir. Al cabo de un rato, volvió a la sala de estar y ahora fue ella la que empujó a Sofía hacia un sillón.
—Tengo que hablar contigo sobre un asunto —empezó a decir.
Por el tono de su voz, Sofía entendió que se trataba de algo serio.
—?No te habrás metido en algo de drogas, hija mía?
Sofía se echó a reír, pero entendió por que esta pregunta había surgido exactamente en esta situación.
—?Estas loca! —dijo—. Las drogas te atrofian aún mas. Y no se dijo nada más aquella tarde, ni sobre drogas, ni sobre el conejo blanco.
下午五点,妈妈到家时,苏菲把她拉进起居室,将她推在一张安乐椅上坐下。
一日她开始问:“妈,我们居然有生命,你不觉得这很令人惊讶吗?”她妈妈真是丈二金刚摸不着头脑,不知道该怎么回答。平常她回家时,苏菲多半在做功课。
“我想是吧!有时候。”她说。
